El Trastorno por Déficit de Atención, con o sin Hiperactividad (TDAH), es un trastorno de origen neurobiológico caracterizado por:
Todos los niños pueden presentar estos síntomas en un momento u otro de su desarrollo; sin embargo, cuando la presencia de los mismos interfiere en su vida diaria (en casa, en la escuela y en todos aquellos ambientes en los que se desarrolla el niño), y estos síntomas aparecen antes de los siete años, debemos plantearnos la posibilidad de que nuestro hijo presente un TDA-H.
El diagnóstico lo realizarán profesionales especializados (psicólogos, psiquiatras, etc.) a través de la información recogida mediante entrevistas con los padres, la escuela y el propio niño y, otros instrumentos específicos de evaluación. La medicación la podrá recetar el psiquiatra, el neurólogo o el pediatra.
El diagnóstico permitirá a padres y profesionales conocer el tipo de TDA-H que presenta el niño, la severidad del mismo y el tipo de intervención más adecuada.
La intervención tiene que ser multimodal. Intervienen el psicólogo, el psiquiatra, la escuela y la familia. Tiene como objetivo facilitar a padres, profesores y al propio niño información sobre el trastorno y pautas o estrategias de actuación dirigidas a minimizar la severidad de sus dificultades.